2.9 ABORTO

     En el Per£, la interrupci¢n voluntaria del embarazo es un delito cas-
     tigado por la ley -salvo que  se produzca por  causas m‚dicas muy es-
     trictas- por ello su pr ctica es clandestina lo cual  hace complejo y
     poco exitoso el intento por estimar su magnitud y caracter¡sticas.

     En 1994, The  Alan Guttmacher Institute  public¢ los resultados de un
     estudio cuyo objetivo fue obtener mejores  estimaciones  nacionales y
     m s confiables sobre la magnitud del aborto  inducido en seis  pa¡ses
     de Am‚rica Latina bas ndose  en datos sobre egresos hospitalarios por
     complicaciones de aborto del MINSA, en una encuesta de opini¢n a pro-
     fesionales de la salud realizada especialmente y en  la  serie de En-
     cuestas Demogr ficas y de Salud Familiar (ENDES).


                            INDICADORES SOBRE ABORTO INDUCIDO
     ÚÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÂÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÂÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÂÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ¿
     ³     PAIS       ³ TOTAL ESTIMADO ³   PROPORCION   ³  TASA ANUAL POR   ³
     ³      Y         ³   DE ABORTOS   ³  POR CADA 100  ³ CADA 100 MUJERES  ³
     ³     A¥O        ³   INDUCIDOS *  ³  NACIDOS VIVOS ³  DE 15 A 49 A¥OS  ³
     ÀÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÁÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÁÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÁÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÙ

     Per£, 1989            271,150             43               5.19

     Colombia, 1989        288,400             35               3.37
     Chile, 1990           159,650             55               4.54
     México, 1990          533,100             21               2.33
     Brasil, 1991        1,443,350             44               3.65
     Rep. Dom., 1992        82,500             39               4.37
     ÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ
     * Casos hospitalizados ajustados, multiplicados por cinco
     FUENTE: THE ALAN GUTTMACHER INSTITUTE, 1994
     

     Seg£n este estudio, en el pa¡s, el 30%  de  embarazos  terminar¡a  en
     aborto inducido, el 30% en nacimientos no deseados y el 40% en  naci-
     mientos deseados.

     En promedio, 5 de cada 100 peruanas de 15 a 49 a¤os  se provocar¡a un
     aborto cada a¤o. Esta cifra  es elevada  si se la compara con la tasa
     para los Pa¡ses Bajos de 0.5%, Canad  1.2 y Estados Unidos 2.7.
     
     El  n£mero absoluto de abortos inducidos en el pa¡s se  estima anual-
     mente en 271 mil, valor intermedio entre un m¡nimo de  163  mil (asu-
     miendo que 1 de cada  3  abortos  termina  en  hospitalizaci¢n) y  un
     m ximo de 380 mil (suponiendo que 1 de cada 7 abortos termina en hos-
     pitalizaci¢n).

     La tasa global de aborto, equivalente a la tasa global  de fecundidad
     sugiere que al finalizar  su  per¡odo  f‚rtil  las  mujeres  peruanas
     habr¡an tenido en promedio  1.7 abortos. De mantenerse constante esta
     tasa, en 1997 se producir n en el pa¡s 324 mil abortos.

     En ausencia del aborto la  tasa  global de  fecundidad ser¡a 0.5  m s
     elevada, es decir, 4 hijos por mujer.

     El estudio revela que un 85% de mujeres rurales va a una  persona em-
     p¡rica o se practica el aborto ella misma. El  porcentaje  es de  64%
     entre las mujeres pobres urbanas; mientras que el 84% de mujeres eco-
     n¢micamente  pudientes  recurre  a  persona  de salud capacitado: m‚-
     dicos, obstetrices o enfermeras.
     
     Seg£n los especialistas, 47 de cada 100 mujeres que se someten  a  un
     aborto sufren complicaciones, siendo  los porcentajes del  orden  del
     69% entre las rurales pobres, de 44% entre las pobres urbanas y de 9%
     entre las urbanas  con  altos  ingresos. Las  complicaciones  m‚dicas
     var¡an de una ligera a otra severa con  riesgo  para la  vida  de  la
     mujer. En general, el riesgo de complicaci¢n se consider¢  mucho  m s
     elevado si la mujer se provoca el aborto ella misma o una persona em-
     p¡rica que si lo hace un profesional de salud.


                         COMPLICACIONES Y HOSPITALIZACION
                        (Por cada 100 abortos Inducidos)
                ÚÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÂÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÂÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ¿
                ³    PAISES      ³ SE COMPLICAN ³ SE HOSPITALIZAN³
                ³                ³     (%)      ³      (%)       ³
                ÀÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÁÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÁÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÙ

                 Per£                   47              20

                 Brasil                 42              29
                 M‚xico                 42              26
                 Rep. Dominicana        42              26
                 Chile                  31              24
                 Colombia               29              18
                 ÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ
                 Fuente: The Alan Guttmacher Institute

     Los expertos se¤alan tambi‚n a£n tratadas por  el  mismo profesional,
     las mujeres pobres, rurales y urbanas, tienen m s riesgo de complica-
     ci¢n que las no pobres, porque su estado de salud puede ser  precario
     (por anemia o desnutrici¢n anterior al aborto), porque algunas pueden
     estar debilitadas por intentos previos  de aborto  con m‚todos tradi-
     cionales; porque no cumplen con la medicaci¢n  prescrita, y porque es
     m s factible que en comparaci¢n  con las mujeres de mayores ingresos,
     las mujeres pobres busquen la  interrupci¢n  del embarazo cuando ‚ste
     est  m s avanzado.

     No todas las que sufren complicaciones requieren hospitalizaci¢n, ha-
     bi‚ndose estimado que de 100 abortos  provocados  20 se  hospitaliza-
     r¡an, esto es, una en cinco, lo cual representa cerca de 65 mil muje-
     res hospitalizadas en el pa¡s cada  a¤o por complicaciones de aborto.
     Claramente, la morbilidad y las consecuencias en la salud del  aborto
     clandestino son problemas graves. As¡ se estima que el  Instituto Ma-
     terno Perinatal destina el 13% de su presupuesto  anual para  el tra-
     tamiento de aborto incompleto.

     La tasa de complicaci¢n est  en relaci¢n directa con el m‚todo o t‚c-
     nica utilizada para practicarse el aborto. Seg£n las personas  entre-
     vistadas, las mujeres usan una amplia variedad de  t‚cnicas para pro-
     vocarse un aborto que van desde  procedimientos modernos, eficaces  y
     seguros (como la dilataci¢n quir£rgica,  el curetaje y la  aspiraci¢n
     por vac¡o realizada en consultorios m‚dicos o en cl¡nicas especiales)
     a un amplio surtido de m‚todos  populares  aplicados por  las propias
     mujeres o por personal no capacitado y que representan  un  serio pe-
     ligro para la salud de la mujer  y  que  son  los  que  probablemente
     originan los casos que terminan en hospitalizaci¢n.
     

                  METODOS UTILIZADOS PARA INDUCIR UN ABORTO

        ÚÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ¿
        ³ - SONDAS / CATETER                                         ³
        ³                                                            ³
        ³ - DILATACION Y LEGRADO                                     ³
        ³                                                            ³
        ³ - ADMINISTRACION ORAL DE MEDICAMENTOS HORMONALES           ³
        ³                                                            ³
        ³ - ADMINISTRACION ORAL DE OTRAS SUSTANCIAS                  ³
        ³                                                            ³
        ³ - INTRODUCCION VAGINAL DE MEDICAMENTOS HORMONALES Y OTROS  ³
        ³                                                            ³
        ³ - INTRODUCCION VAGINAL DE OTRAS SUSTANCIAS                 ³
        ³                                                            ³
        ³ - INYECCIONES                                              ³
        ³                                                            ³
        ³ - EJERCICIOS / MASAJES / SALTOS / CAIDAS / MALTRATOS       ³
        ³                                                            ³
        ³ - ASPIRACION POR VACIO                                     ³
        ÀÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÙ
        Fuente: The Alan Guttmacher Institute
      

     Entre las t‚cnicas no m‚dicas  se  informa  de  la  aplicaci¢n de in-
     yecciones; de ingesti¢n oral de productos hormonales y de  infusiones
     de hierbas;  de manipulaci¢n interna y de la pr ctica  de  ejercicios
     violentos, saltos y ca¡das. Frecuentemente se  menciona  la  introdu-
     cci¢n en el £tero de una sonda o cateter (un pedazo de tubo de goma).
     En algunos casos, la  sonda  sirve para  introducir  fluidos  t¢xicos
     (permanganato, lej¡a, vinagre, l¡quidos jabonosos,  brea,  kerosene y
      cido muri tico, entre otros). La sonda tambi‚n se usa sola y a veces
     reforzada por una vara de metal con la cual  es insertada en el £tero
     para provocar hemorragia. Tambi‚n  se introducen otros  objetos  como
     palos, ramas, tallos, pedazos de alambre o metal. Todo  esto  traduce
     medidas desesperadas que las mujeres  ponen  en  pr ctica,  y  muchas
     veces les cuesta la  vida,  para  poder  t‚rminar  con un embarazo no
     planeado.